Imagen de uno de los pisos del Programa Vida independiente para personas con sordoceguera de la APSOCECAT

08/05/2019

El anuncio del Govern es especialmente positivo para las personas con sordoceguera porque prioriza la libertat de decidir del beneficiario sobre el tipos de suporte i la carga de horas que mejor se adapta a sus necesidades

08/05/2019

El Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias anunció el pasado mes de junio que está trabajando en una orden que regulará la figura del asistente personal para personas con discapacidad física o sordoceguera. El nuevo modelo busca aportar más flexibilidad para adaptarse a las necesidades de cada persona, a la vez que fomentar esta figura profesional. También prevé un incremento en los importes destinados mensualmente para cada usuario.

La sordoceguera en el nuevo modelo catalán de asistencia personal

Por la parte de la sordoceguera, el hecho de que se considere primordial el empoderamiento de la persona con discapacidad es clave para mejorar la eficacia del modelo catalán de asistencia personal. La idea ahora es que sea el propio usuario quien decida cuándo, cómo y en qué actividades de su vida harà uso de este soporte. Todo ello comporta un servicio flexible y que prioriza la libertat de decidir por parte de la persona con discapacidad.

APSOCECAT dispone del único Programa de vida independiente para personas con sordoceguera en España. Un programa pionero también en la implementación de un modelo de emergencies para personas con esta discapacidad que viven solas. En este caso, la asistencia personal debe ser proporcionada exclusivamente por mediadores en sordoceguera, expertos que siguen un plan de intervención diseñado para atender las necesidades del usuario. Estas son básicamente de comunicación, acceso a la información, a la orientación y a la movilidad, así como de sus expectativas y objetivos de realización personal.

¿Qué es la asistencia personal?

El modelo catalán de asistencia personal es un servicio a la persona con discapacidad física o sordoceguera que necesita el suporte de alguien para realizar las actividades que haría en ausencia de limitaciones funcionales. Disponer del asistente le permite disfrutar del máximo nivel de autonomía y le facilita el ejercicio de la autodeterminación.

El Govern prevé hacer una implantación progresiva, comenzando en 2020 con las personas con discapacidad física y sordoceguera de entre 6 y 64 años con un grado III de dependencia. El año siguiente se ampliará a las personas con un grado II.